Bienvenidos

Hola amigos, y todos los que lleguen a visitar este espacio, dedicado a difundir mi obra así como eventos culturales, y links a otros compañeros creadores, sin importar la rama en la que se desenvuelvan, la finalidad es dar a conocer, espero les guste.

domingo, 21 de octubre de 2007

"melvina"



Óleo/tela
80x100cm.

"no hay drama en el murmullo"



bueno pues este es uno de lo grabados que expuse en la secretaria de relaciones exteriores, espero les guste, para mi es importante por que es de mis primeros pininos abstractos, y de verdad me divertí mucho haciéndolo :P

martes, 16 de octubre de 2007

“premonición” (gore)

Alguien te observa desde el otro lado de la puerta entreabierta. ¿No oyes su respiración? ¿No sientes su presencia? Estás de espaldas a él, sentado frente al escritorio, escribiendo. Algún pasaje de tu diario.
Se mueve. Se acerca. ¿No oyes sus pasos? Sí, has escuchado algo. Dejas de escribir. Tu respiración se vuelve más rápida, se entrecorta por momentos. Una gota de sudor baja por tu sien y se instala en la barbilla. Alguien se acerca, y tú lo sabes. Tu cerebro te regala un momento de valentía y lo aprovechas. Te giras: no hay nadie. Suspiras. Sonríes, negando con la cabeza: “demasiado tiempo solo”. Acercas la silla al escritorio. Te relajas en tu silla. ¡Error! ¡Horror! Alguien te agarra por la frente y estira tu cabeza hacia atrás. Vislumbras el brillo del machete que pasa cerca de tus ojos. Intentas resistirte, pero el afilado acero se clava en tu carne y recorre tu garganta. Notas cómo te destroza la tráquea, cruje. Sueltas un grito ahogado, gutural. Te llevas la manos a la herida. La sangre emana con violencia, empapando con gran rapidez tus manos y tus antebrazos. Pierdes las fuerzas de inmediato. Te orinas. Tu agresor te empuja hacia un lado y caes al suelo. Sólo te quedan cinco minutos de vida.
Abres los ojos. Te encuentras dentro de una bañera, encogido como un muñeco de trapo. Estás helado, tan frío como un muerto. Mientras las moscas visitan su cuerpo. Te quieres levantar y no puedes, porque estás muerto.
Alguien ha entrado en el cuarto de baño. Se acerca hasta ti. Se inclina sobre tu cara. Lo reconoces. Se parece a ti, es tu propio hermano, tu hermano gemelo. Te está mirando, te sonríe y te besa en la frente. “Mira lo que traigo”, dice susurrándote, mostrándote un cuchillo de carnicero y una tabla de madera. Deposita los utensilios en el lavabo. Abre la llave del agua caliente de la bañera y, empieza a limpiar la sangre de tu cuerpo. El vapor asciende al techo desde cada poro de tu piel. Lógicamente, el agua no te quema.
Ahora te recorre con la mirada, aprueba con la cabeza y cierra la llave. Recoge las cosas que dejó en el lavabo. Arroja la tabla sobre tu pecho y te enseña el cuchillo de hoja ancha: “¿Sabes para qué sirve esto?”, te pregunta, cortándose la mejilla con su filo; la sangre brota casi al instante.
Se sienta en el borde de la bañera, te agarra la mano derecha y la coloca sobre la tabla que está sobre tu pecho. Se dispone a cortarte como a un insignificante pollo, Eleva la hoja sobre su cabeza y la deja caer con potencia, asestando un certero corte en tu muñeca; pero no es suficiente, y golpea de nuevo hasta cercenarte la mano. Tu gemelo huele con pasión su trofeo recién adquirido; se relame y lo lame, chupando después cada uno de tus dedos, que ya no son tuyos.
Después de desmembrarte casi por completo, extraerte el corazón, morder, masticar y saborear tu hígado, tu cabeza es lo único que queda unido al tórax abierto. De manera que tu querido hermano te agarra del pelo y acuchilla con furia tu cuello hasta decapitarte.
Te tiene en sus manos, acariciándote el pelo, en eso gritas, gritas desesperado, gritas como si de eso dependiera tu vida, Y te despiertas… es solo un sueño.
Estás sudando, empapado. Acabas de tener otro de esos sueños raros, premonitorios. Sabes que eso va a pasar, no tienes tiempo, Ahora no te queda más remedio que adelantarte a tu hermano. esperarás a la noche. Como siempre.
Te mueves despacio. Te acercas a él. Está escribiendo, sobre su escritorio. Dio la vuelta; no te ha visto por muy poco. Se tranquiliza, se relaja. Es tu momento. Lo aprovechas, Te abalanzas sobre él, lo agarras por la cabeza y lo degollas con tu machete. Lo tiras al suelo. Ahí tirado, puedes verle la cara… este tipo no se te parece en nada, Que has hecho , ??? ahora recuerdas que ni siquiera tienes hermano, y mucho menos un gemelo. ¿A quién has matado entonces? Bueno, pero eso ya no importa, lo llevas hacia la bañera, lo único que te preocupa ahora es llenar tu estómago vacío…

Hector Isaac arvizu castro
Mayo 2006

lunes, 1 de octubre de 2007

Expo melvina, 3 de octubre




hola, pues aquí les dejo la invitacion de la nueva expo de melvina orozco, es el miércoles 3 de octubre, a las 8:00 pm. en la mariano jimenez ubicada en 5 de mayo #610.

p.d. va a haber elotes :)