
De-fragmentos; De-memorias y recuerdos.
Correr por los espacios, caer en uno de ellos. Empecemos los túneles-teatro. Estos escenarios de gestos que raya y borra, azar que se dirige a lo querido, son teatro de suspenso en la longitud de un túnel que presenta su ausencia horizontal de un falo, faro, en esa gruta construida.
Piensen los ojos si están los túneles bien escarbados. Túneles de masculinos y grutas de ellas como un tras-unto, como untancia tras de algún asunto. Luego los falsos faros, falos que contienen vaginas alargadas…
Oscuros faros parados teniendo vaginas dentadas, orgánicas otras, o costilladas, luego seguir con el dedo de ojos el dibujo en líneas apenas de alguna parte de mujer. Y ausencias, tal túnel, tal faro, y las líneas tras de lo que aun no es, no está, tras de lo que anda en las ausencias, gente en forma de rostro que trae alguna anécdota. Después avisen en sus ojos…
Esqueleto de zacates, o magueyes, estiran la mano de los ojos. Y en la desertitud detectas ojos, o sexos en papel volando. Otro trabajo, cicatriz que nos señala. Otro un viaje de luz, por los suelos extendido, por los muros ocres las figuras verticales, de blancos techos la lectura horizontal de las andanzas…
Pero Jorge Cabrera pone redes para no-agua, sino nosotros observando; no caemos, somos mecidos por la geometría que disputan los ojos a las manos, la posible traducción de un movimiento que el va tras algo. O su asunto, ¿el tras-unto? Es la untancia que llega a ojos a verse ahí…
Jorge Cabrera termina capitulo, iniciando pues con sus respuestas. Cada una más pregunta. Cada cuadro ya cuadrificado…
Refugio de la Torre
Correr por los espacios, caer en uno de ellos. Empecemos los túneles-teatro. Estos escenarios de gestos que raya y borra, azar que se dirige a lo querido, son teatro de suspenso en la longitud de un túnel que presenta su ausencia horizontal de un falo, faro, en esa gruta construida.
Piensen los ojos si están los túneles bien escarbados. Túneles de masculinos y grutas de ellas como un tras-unto, como untancia tras de algún asunto. Luego los falsos faros, falos que contienen vaginas alargadas…
Oscuros faros parados teniendo vaginas dentadas, orgánicas otras, o costilladas, luego seguir con el dedo de ojos el dibujo en líneas apenas de alguna parte de mujer. Y ausencias, tal túnel, tal faro, y las líneas tras de lo que aun no es, no está, tras de lo que anda en las ausencias, gente en forma de rostro que trae alguna anécdota. Después avisen en sus ojos…
Esqueleto de zacates, o magueyes, estiran la mano de los ojos. Y en la desertitud detectas ojos, o sexos en papel volando. Otro trabajo, cicatriz que nos señala. Otro un viaje de luz, por los suelos extendido, por los muros ocres las figuras verticales, de blancos techos la lectura horizontal de las andanzas…
Pero Jorge Cabrera pone redes para no-agua, sino nosotros observando; no caemos, somos mecidos por la geometría que disputan los ojos a las manos, la posible traducción de un movimiento que el va tras algo. O su asunto, ¿el tras-unto? Es la untancia que llega a ojos a verse ahí…
Jorge Cabrera termina capitulo, iniciando pues con sus respuestas. Cada una más pregunta. Cada cuadro ya cuadrificado…
Refugio de la Torre
Paisaje interno con cereza
76x112cm
Carbon, pigmento, tinta, aerosol, lapiz de color/ papel

1 comentario:
Yorch!! Como me da gusto que ya regreses a tu blog, Yo soy de lo peor pero este año ha sido un año feo y de locos, ojala y se nos haga poder hacer algo antes de que mi agenda me trague completa de nuevo!
Besos y pasa tu tambien por mi blog!
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